Navegando me encontré con una noticia del diario El Comercio que hablaba de los terremotos o erupciones en Ecuador, fue entonces que recordé la reacción de la gente ante los últimos sismos en Quito y he visto, a través de la redes sociales, que la gente no sabe qué hacer, dónde ir e inclusive, de qué modo deben evacuar. Lo que es más, muchos de mis amigos en vez de resguardarse o salir de sus casas, toman un dispositivo para conectarse a Twitter y sondear el asunto. En el momento por supuesto que resulta hasta divertido y es la reacción que muchos tenemos, pero ante un eventual terremoto no solo se irá la luz –en Chile se corta la luz por precaución y automáticamente si el sismo es mayor a 5 grados–, si no que también nos faltará internet.
Como muchos saben soy chilena y en Chile es común tener un terremoto fuerte cada cierto número de años. Desde que era pequeña recuerdo la “operación Deyse” en el colegio, que en su momento no representaba nada para para la mayoría, solo la oportunidad de perder clases.
Hoy, y gracias a ella, muchas personas han salvado sus vidas por esa básica enseñanza de colegio.
Personalmente no le temo a los temblores: las construcciones de Chile son sismoresistentes y la mayoría de ellas muy seguras, además que existe un plan de contingencia ante desastres naturales; cuando se habló en Chile que esperaban otro terremoto para septiembre –fecha en que estuve allá–, sentí hasta “emoción”, ya que “me perdí” el terremoto del 2010.
Antecedentes: Ecuador y varios países cercanos a la Costa del Pacífico están afectados por las placas de Nazca y la Sudamericana: ambas chocan entre sí. Por otro lado, en Quito atraviesa la falla geológica Guayaquil–Caracas.
Año a año las placas se unen y acumulan energía que en algún momento debe ser liberada… es real un inminente sismo fuerte.
¿Ecuador está preparado para recibir un terremoto?
Viviendo en Ecuador la sensación de seguridad es otra. Se dice que la mayoría de casas en Quito– el 99,98% de las construcciones, aproximadamente– no son sismoresistentes, por lo cual es muy probable que el techo o una pared se nos venga encima ante un terremoto fuerte.
De todos modos tenemos algunos segundos –generalmente los necesarios– para reaccionar y resguardarnos.
He notado que la mayoría de las personas en Quito sienten miedo ante un temblor –muchas entran en pánico– y otras se aterran ante la posibilidad de vivir un sismo mayor a los 6 grados. Independientemente de la sensación y el miedo, es probable que haya uno muy pronto y muchas de estas personas no sabrán qué hacer cuando suceda.
Según una pequeña y rápida encuesta realizada en Twitter, la mayoría de las personas –77.78% de los encuestados– recurren a lo aprendido: se refugian bajo la puerta o mesa… a diferencia de un 22.22% que huyen a pie del lugar para refugiarse.
Debido a la calidad de las construcciones antiguas –en teoría, ahora se usan tecnologías y métodos de construcción sismoresistentes– en Ecuador, personalmente me daría un poco de miedo confiar en que la mesa o el marco de la puerta resistirán, ya que son estructuras débiles que no soportarán el peso de una construcción.
Cabe destacar que antiguamente se usaban materiales más fuertes para construir –como madera de roble para los marcos y las puertas, al igual que las mesas– aunque parte de las construcciones estaban hechas en adobe.
Hoy las construcciones –en su mayoría– se hacen en hormigón armado, bloques y columnas de hormigón, pero los marcos y las puertas están hechas con aglomerado y adornadas o pintadas… ¿Se imaginan fiar su vida al marco de estos elementos?
Lo mejor en caso de un sismo fuerte es salir del lugar en que nos encontremos y nos resguardarse en un sitio despejado, sin pendiente y sin construcciones –paredes o edificios– o postes de alumbrado público, ya que éstos podrían caérsenos encima.
El suelo en el que está situado Quito es inestable. Está compuesto por material piroclástico –roca pulverizada y fragmentos de lava expulsados desde la chimenea de un volcán– y no sobre rocas.
Lo más probable es que haya varios grandes deslizamientos en Quito en caso de un fuerte sismo.
Lo que debemos hacer HOY:
- Tener un plan de contingencia, que no solo incluya a los adultos, sino a todos los miembros de la familia, incluidas nuestras mascotas.
- Enseñarles a tus hijos el modo correcto de evacuar y de comportarse ante una emergencia: siempre de modo calmado.
- Tener provisiones: botellas con agua, comida enlatada y abridor, mantas, linterna y pilas; radio a pilas y pilas; un botiquín de primeros auxilios que incluyan los medicamentos de consumo regular; correa, comida y pocillos para nuestras mascotas, en el caso de tenerlas. Esto debes tenerlo en una mochila o bolso a la mano.
- Estipular un lugar seguro para protegernos de posibles derrumbes y encontrarse ahí con su familia en caso de no estar juntos.
- Nunca te refugies bajo una puerta o una mesa. Lo ideal son los sitios planos alejados de edificaciones o muros.
- En todo momento debes mantener la calma.
- No actúes por instinto: las personas que corren despavoridas suelen tropezar e impedir el paso a las demás. Es mejor caminar rápido que correr.
- Si tienes hijos pequeños, tómalos de la mano y salgan del lugar en el que se encuentren. Conforta a los más pequeños, no les hagas tener miedo, ellos ya estarán bastante asustados.
- Si tienes mascotas, no las dejes salir libremente ni las dejes encerradas a su suerte. Ten siempre una correa para tu perro a la mano o un kennel para tus gatos.
- Nunca uses tu auto para huir. Cuando estamos nerviosos no estamos en las condiciones para manejar; además mucha gente hará lo mismo y se creará un caos vehicular, incluso muchos accidentes.
- Es probable que las líneas telefónicas se saturen, si no tienes una emergencia real o no existe algún herido, no uses el teléfono ni el celular. Deja las líneas libres para las emergencias.
- Si estamos en un edificio, jamás se debe usar el ascensor para bajar. Opta siempre por las escaleras.
- Debes tener siempre un par de zapatos cerca de la cama para ponértelos rápido y poder huir en caso de sismo.
- Si estás manejando, lo mejor es encender las luces de estacionamiento y ponernos a un costado de la vía. Si estás sobre un puente o paso bajo nivel, intenta manejar un poco más rápido para salir de él y detente sin obstaculizar la vía. Si no puedes salir del puente, sal del auto y camina con paso rápido y seguro para salir de él. Las estructuras pueden ceder.
Es cierto que nadie puede saber cuándo habrá un terremoto, pero siempre es mejor contemplarlo como una opción y tener un plan de emergencia.
Este artículo no está hecho para alarmarlos. Son simplemente tips a tomar en cuenta en caso de un sismo de gran magnitud o un terremoto. Espero que ayude.







